Si visitáis Sri Lanka, una parada en Kandy es casi obligatoria. Y las opciones de alojamiento son múltiples: desde hoteles lujosos a “guesthouses” (casas de invitados).
Nosotros optamos por esta última opción, y acertamos. No sólo nos sentimos como auténticos invitados en casa de nuestros caseros, sino que además es la mejor opción -junto con el couchsurfing- para conocer a los locales, sus costumbres y tradiciones. 
Nuestra habitación en el 26D de Kandy
Nos alojamos en la casa de invitados 26D. Aunque el nombre es complicado (no de recordar, pero sí para recibir indicaciones) conseguimos llegar a la casa gracias a Palitha, del que os hablamos aquí. 
Té con pastas de bienvenida
Es, como ya he mencionado, una casa particular con habitaciones disponibles para viajeros, donde además de una amigable conversación nada más llegar, nos ofrecieron té y pastas e información de todo tipo. Además, nos tomaron nota de lo que nos apetecía desayunar al día siguiente ya que lo cocinan todo ellos mismos al momento, para la hora que tu les solicites.Este alojamiento nos costó unos 10 euros (desayuno a parte).

El dueño de la casa con una tarjeta de La maleta de Carla
Y vosotros, ¿habéis estado en Kandy? ¿Dónde os alojasteis?

 

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