Si leísteis las 9 cosas que no se hacer cuando viajo sabréis perfectamente que soy desordenada y despistada. Pues bien, ayer fue mi coronación como despistada y metepatas suprema. Así que he decidido contaros en este post mis cuatro últimas cagadas meteduras de pata a la hora de no coger, o más bien perder, transportes.

Mi billete erróneo BCN-MAD

 

1. El AVE al revés
Hace mes y medio que tenía mis billetes de AVE para ir a Barcelona, esos billetes que debí comprarme recién levantada de la siesta o en un momento de poca claridad mental.
Básicamente porque en vez de comprármelos MAD-BCN de ida, y BCN-MAD de vuelta, lo hice al revés. Pero yo, súper convencida de mi maestría comprando billetes, de mi buen hacer con el buscador de gangas (ironía mode on), pasé el control del AVE de Atocha y cuando ya iba a bajar al andén, me pidieron que volviese atrás. Comprobaron mi billete y efectivamente, había metido la pata hasta el fondo. Como los billetes de AVE son baratos, pues *** euros a la basura.
Intenté arreglarlo, que me cambiaran el billete, pero como los compré en promoción no había nada que hacer. Mi maleta, mi berrinche y yo nos volvimos a casa en busca de la solución.
La solución fue un autobús a la 1 de la madrugada a un precio razonable para haberlo sacado tres horas antes.
2. El AVE del día después
Esta vez todo salió bien. Compré mi billete desde Madrid para un jueves y también debí hacerlo en un momento de vaguedad mental, porque en vez de para el jueves, lo compré para el viernes.
Y yo tan decidida me fui a la estación del AVE un jueves a las 5 y media de la mañana y mi cara de pasmo cuando me dijeron que era para el día siguiente fue de campeonato. Por suerte, no era un billete promocional y me lo cambiaron por solo 4 euritos más. 
Feliz cuando las cosas salen más o menos bien

 

3. El ferry del puerto de al lado
Durante nuestro paso por las islas griegas el año pasado en La vuelta al mundo de Trivago, visitamos Santorini y Mykonos. En nuestro último día en Mykonos habíamos comprado el billete de ferry a Atenas a las dos de la tarde. Nos plantamos en el puerto junto a una legión de japoneses que suponíamos que esperaban el mismo ferry que nosotros.
Pasados diez minutos de las dos, Adrián se asomó al mar y vio nuestro ferry irse desde el puerto de al lado. Preguntamos y efectivamente, nuestro ferry salía unos metros más allá. ***euros y dos horas más tarde, pusimos rumbo a Atenas en el que probablemente haya sido nuestro peor trayecto en barco. ¡Qué mareo!
4. Bye bye Vueling
Las últimas navidades pasé unos días en Asturias y confundí la hora de salida del avión. Y no es que me guste llegar apurada a los aeropuertos, pero en el Aeropuerto de Asturias tampoco hay mucho que recorrer ni miles de puertas de embarque donde perderse. Entre una cosa y otra, llegué justo cuando habían cerrado la puerta de embarque. 
En estos casos no te queda otra, porque al final el que has llegado tarde eres tú. Así que no pudimos hacer otra cosa que sacar la visa y comprar un billete nuevo para el día siguiente.

Comprando un nuevo billete con Vueling

 

Todo esto en un año aproximadamente. ¿A vosotros también os pasa no? Contadme vuestras anécdotas para que no me sienta tan mal 🙂

 

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9 Comentarios

    • Muchas gracias María! Me alegro de que te haya gustado! Este año no he estado muy fina no…

      Un abrazo!

      pd: voy a echarle un ojo a tu blog 😉

    • Creo que todavía no ha llegado el punto en el que disfrute contando la última, la del AVE, pero con las demás ya es una risa constante como tu dices;)

      Gracias por tu comentario!

      Un saludo

    • jajajaja, desde luego, pagando no hay nada que te detenga! La verdad es que este último año he estado un poco despistada! toca centrarse que sino…mal vamos!

  1. Nuestra peor metedura de pata fue en Vietnam. Habíamos comprado todos los trayectos internos desde España y llevábamos apuntados en unos folios todos los datos de los vuelos , los aeropuertos, los trenes, los hoteles… Después de visitar Hue, nos cogimos un coche privado para hacer un recorrido de casi tres horas al aeropuerto del que salía el avión que nos llevaría a Hanoi. No revisamos nuestros papeles, ya que con las prisas los habíamos metido en la mochila que iba en el maletero. En la recepción del hotel y el propio conductor del coche, nos decían que tendríamos que haber sacado el billete de un vuelo que saliese del aeropuerto de Hue, que estaba a tan solo media hora. Al llegar al aeropuerto e ir a la ventanilla, nos dimos cuenta de que en realidad nuestro vuelo sí que salía del aeropuerto más cercano a Hue. Tuvimos que comprar nuevos billetes y con la casualidad de que Éire el día antes ya había cumplido los dos años, tuvimos que pagar su billete y perder más de dos horas tirados en el aeropuerto. No quisimos calcular los euros de más que nos gastamos entre el coche y los nuevos billetes, ya no valía la pena lamentarse.

    • Si es que las prisas…son las que me suelen fastidiar a mi. También la falta de planificación, que me cuesta un poco organizarme. Pero es lo que digo, si viajamos mucho, es normal que tengamos un tanto por ciento más elevado de "cagadas" que la gente que no viaja tanto no?

      Muchas gracias por compartir vuestra anécdota! Un abrazote!!

  2. Vaya añito has tenido… jejeje
    Nuestra anéctoda más parecida fue cuándo Henar por su lado pagó el apartamento para el que estaríamos en Berlín y yo por mi lado compré los billetes de avión de ida y vuelta. El problema vino cuando yo compré los billetes un día antes que la reserva del apartamento y… un día después también… Cambiar los billetes de avión nos salía más caro que el propio billete… La solución fue cancelar la reserva del apartamento que por suerte tenía cancelación gratuita y reservar de nuevo más días. Junto a pedir más días en el trabajo…

    Un abrazo!!

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