La Palma tiene el sabor que le dan las personas y aunque este viaje haya tenido un peso gastronómico importante, ha sido igual o más importante conocer a las personas que hay detrás de cada plato, de cada elaboración. De nada sirve comerte una ensalada si no sabes que su lechuga está recién recogida del huerto de Martina y elaborada a manos de Pedro, del Duende del Fuego.Por eso, #LaPalmaConSabor es más que comer durante cinco días, es una filosofía slow que parte del momento en el que conoces al cocinero o agricultor, descubres el producto, lo pruebas, y lo acompañas con una copa de vino palmero.

Foto de portada del artículo.
Por eso, aunque hoy os llevo de viaje gastro para que conozcáis los productos más destacados del “puntito en el mar con forma de corazón”, lo vamos a hacer de la mano de 13 personas.
Sabor a verde con Martina y Pedro
La filosofía de vida de Martina inspira a cualquiera que tenga el alma verde como ella. Es una suiza afincada en La Palma desde hace ya muchos años que decidió comprarse un “terrenito” (¡menudo terreno!) y montarse un huerto.Poco a poco empezó a transformar su finca en ecológica hasta llegar al concepto de agricultura que tiene hoy en día. Su finca no es estéticamente bonita. Sus lechugas no crecen en fila, sus tomates están desperdigados por doquier, y hay plataneros aquí y allá. Es un caos que no podría concebirse en un huerto “normal”. Pero para Martina, las frutas y hortalizas tienen que buscar su camino, encontrar su lugar y crecer a sus anchas, sin presión y sin un rumbo y unos tiempos marcados.

Martina, el alma verde de La Palma
Allí todo crece cuando tiene que crecer y ella simplemente lo recoge, lo lava y se lo come. Así de simple. Además, vende sus productos a todo el que quiera. 
Pedro, por su parte, es una de las personas afortunadas de tener a Martina y a otras fincas ecológicas cerca. Es el propietario y Chef del Duende del Fuego, un gastro bar en los Llanos de Aridane donde TODO se cocina con productos ecológicos y locales. Producto de proximidad al 100%. El día que comimos en su restaurante, pudimos comprobar in situ que sus platos saben a todo lo bueno que hay en la isla combinado. Como sus productos son siempre tan variables porque dependen de lo que haya en ese momento, cambia la carta cada 15 días.
Carla: “En qué te inspiras para preparar tus platos?”
Pedro: “¿Qué has pensado al entrar en el huerto de Martina?”
C: “Que es el paraíso”
P: “Pues ahí lo tienes.”

Una deliciosa ensalada preparada con los productos del huerto de Martina

 

Sabor a plátano con Fran
Fran trabaja en el Platanológico. Y Platanológico quiere decir plátano-lógico, es decir, la forma lógica de cultivar plátanos. Fran tan pronto te sirve la cena, como le hace una cesárea a una platanera, como se marca un monólogo en spanglish. Su estilo es inigualable. Vive con amor todo lo que rodea a los plátanos y así lo transmite. Lleva 6 años y medio con este proyecto y actualmente cuenta con cinco variedades de plátanos en su finca. 

Fran en plena charla sobre el funcionamiento del Platanológico

 

Junto a él degustamos elaboraciones típicas palmeras cocinadas en horno solar de Marco di Carlo, de Sabores del Sol. La cocción solar es similar a la cocción a baja temperatura y permite cocinar conservando todas las cualidades del alimento (sabor, vitaminas y minerales).
El dulce con Quiteria
Quiteria es el corazón de Garafía. Una agradable señora de 85 años cuya sonrisa no se borra nunca. Aunque por una parte dice no haber salido nunca de Garafía, luego te sorprende con historias de Miami y Cuba, de viajes lejanos que todavía están muy frescos en su memoria.Prepara la masa de las galletas que nos va a cocinar y le da forma con cariño y esmero.  Esas galletas son dulzonas y lo mejor es que van a salir de un auténtico horno de piedra al que ella misma da candela y ese sabor no te lo dan en las panaderías o pastelerías de tu ciudad.

Quiteria concentrada preparando sus galletas

Las galletas las prepara una vez por semana para familiares, amigos y vecinos, aunque a veces también las vende.

Quiteria tiene la vitalidad y energía necesarias para, sin querer, robarle el corazón a cualquiera.
Sabor a tradición y vanguardia con Mónica y Juan Carlos
Un dueto que ya, para mi, es indivisible. Aunque cocinan platos muy diferentes, ambos coinciden en una cosa: el origen y la calidad del producto. Trabajan con materias primas principalmente de la isla y con nosotros tenían claro que querían darnos a conocer lo mejor de lo mejor de la isla bonita. 
Juan Carlos cocina en la punta sur de la isla, en el restaurante El Jardín de la Sal, junto a las Salinas de Fuencaliente. Un lugar privilegiado donde se unen este y oeste. Juan Carlos experimenta e innova, busca lo extraordinario en sus platos. Solo él, junto a Elena de AdAstra, podría haber configurado un menú degustación basado en el universo. Ese día sí que tocamos las estrellas con las puntas de los dedos y las saboreamos en sus platos.

Juan Carlos y Mónica durante el showcooking en Madrid
Mónica es pura esencia palmera. De su voz salen las más bonitas folías -canto tradicional canario- que canta en honor a su tierra. Mónica es co-propietaria de un pequeño restaurante en Breña Alta, un restaurante de pocas mesas, tradicional en fondo pero rockero en la superficie y muy perfeccionista, como ella. El Chinchal del Arco está ubicado sobre un antiguo chinchal, el rincón del tabaco, el taller familiar de la casa de donde salían los puros de distinta mezcla. Los chinchales fueron elementos clave en la economía de subsistencia de la isla de La Palma.
Sin ellos, La Palma con Sabor no hubiese sabido a lo mismo. 
Sabor a Gofio con José Ayut, El zurronero de Breña AltaJosé me trae el recuerdo del gofio. Los zurrones se utilizan para amasar el gofio, un tipo de harina que constituye uno de los pilares alimenticios de los canarios. Lleva desde los 15 años preparando zurrones a mano. “Antes, en todas las casas había por lo menos dos zurrones. Hoy es difícil venderlos porque el gofio se vende en el súper”.

Un buen lugar para conocer el gofio y su historia es el Centro de Interpretación del Gofio de Las Tricias, donde nos contaron que un zurrón se tarda aproximadamente 28h en confeccionar. En este museo recién inaugurado cuentan con un molino tradicional y otro de piedra, que es el que se utilizaba cuando no había viento que tirase del otro.

José Ayut aguantando con una mano los zurrones que él mismo elabora y vende

Sabor a Queso con Luna de Awara

Luna de Awara es una quesería que elabora un queso palmero excelente. El queso palmero se hace con leche de cabra palmera, un animal autóctono de la isla que produce una leche con bajo porcentaje de grasa.Los quesos de Luna de Awara no se prensan, a diferencia de los de otras queserías. Dionisio Lorenzo empezó con el negocio cuando tenía 23 años y destaca que “lo que hace que el queso salga así de bueno es la calidad de la leche, la temperatura ambiente y la experiencia y trabajo que hay detrás.”

Sabor a Miel con Elías

En la isla de La Palma hay una amplia tradición apicultora y se producen mieles excelentes y únicas. Elías González, uno de los apicultores más reconocidos de la isla, nos contó de primera mano las técnicas de manejo de las abejas y la miel en la isla (llevándose algún picotazo de regalo) y los métodos tradicionales y ecológicos que siguen para la producción de la misma.La miel en La Palma es tan especial porque hay más de 800 plantas diferentes en la isla y casi la mitad son endémicas, por eso algunas de las mieles que producen solo se pueden probar allí. 

Con el traje de apicultor conociendo la producción de miel

 

Vino blanco Viñarda

Sabor a vino con Viñarda

“El vino, en la victoria lo celebramos y en la derrota lo necesitamos”.
Yo no entiendo nada de vinos, pero los días en La Palma fueron días de mucha celebración. Lo que sí sé decir es cuando un vino me gusta mucho.  La Bodega J. David Rodríguez es una pequeña bodega familiar que elabora vinos con DO La Palma a partir de los viñedos que tienen en el municipio de Puntagorda.  Se basa en la calidad y no en la cantidad, por eso producen muy pocas botellas al año. De esas pocas, nosotros nos bebimos unas cuantas en La Palma.Y os aseguro que el vino nos gustó, pero el entusiasmo que transmite David por su pequeño negocio no tiene comparación. Esa alegría contagiosa, ese afán por transmitir su pasión por el vino y esa sonrisa al hablar del premio que acaban de ganar por su vino rosado y que supone la recompensa a un gran esfuerzo, son los tres ingredientes añadidos de sus vinos.

Sabor a vino con Juan Matías i Torres
“Yo no intervengo en el vino, yo lo interpreto”. 
Esta pequeña bodega tan solo produce 17.000 botellas. Algunas se quedan en Canarias y otras se van a Estados Unidos, Japón o Portugal. Victoria pertenece a la primera generación que intenta vivir únicamente del vino y es la demostración de que aunque la producción sea pequeña, puede dar la vuelta al mundo.Y es que aunque su producción ha crecido en los últimos años, tiene un límite porque está basada en una filosofía de trabajo ecológica y en la que lo importante no es producir más botellas sino conocer a las personas con las que trabajas y que el proceso siga manteniendo la misma calidad de siempre.

Victoria en la bodega que ahora gestiona ella misma

 

Sabor a vino en las Bodegas El Níspero
Nos acompaña desde el showcooking en Madrid y por fin pudimos ponerle cara a Eufrosina, la persona que hay detrás de esta bodega tan especial. Pero no solo volvimos a degustar su vino, sino que además cocinó para nosotros. Dicen que su potaje de trigo es conocido y reconocido en todas partes, que nadie lo hace como ella. Damos fé. Otro de esos platos palmeros que saben a tradición.

Eufrosina en el restaurante que tiene en las Bodegas El Níspero

Sabor a Ron Aldea
Ron Aldea es una empresa familiar que sigue siendo fiel a la tradición de los primeros maestros poneros de la isla en torno al cultivo de la caña de azúcar. Es un nuevo ejemplo de que La Palma le da mucha importancia a la tradición sin dejar de dar pasos hacia el futuro.

Recorrer sus instalaciones es como dar un paseo por la historia del ron y de la isla, además de que es posible ver un trapiche, un molino que se utiliza para extraer el jugo de la caña de azúcar y otros frutos.

Ron miel Aldea

Como podéis ver, la isla bonita está para comérsela y bebérsela. En el video gastronómico de la vuelta al mundo ya demostré que no soy la más foodie del universo, pero en La Palma ha sido completamente distinto. Me he dejado llevar por los sabores, los olores y sobretodo por las manos de los que cocinan para descubrir la isla bonita a través de todo lo rico que crece en su geografía.

Autor

1 Comentario

  1. ¡Qué bonito post has escrito Carla! Me ha encantado cómo has reunido aquí tu experiencia con estas personas que quieren tanto lo que hacen y el lugar en el que viven. ¡Felicitaciones y gracias por cómo hablas de La Palma!

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