Oviedo es señorial. Oviedo tiene una personalidad fuerte, con carácter. No hace falta pasear mucho por la ciudad para darse cuenta de que tiene un aire sofisticado. Edificios altos, el central Park asturiano, más conocido como Parque San Francisco y el edificio que más polémica trae a la ciudad, el Palacio de exposiciones y congresos.
Oviedo tienen un aire joven y moderno. Alumnos españoles pero también Erasmus que llenan las universidades de la ciudad y los mejores bares, las discotecas por la noche y las bibliotecas durante el día.
Todos estos elementos pueden identificarse desde el punto más alto de la ciudad. El Monte Naranco es el lugar desde donde observar Oviedo desde las alturas. A medio camino encontramos dos ejemplos de arte prerrománico: Santa Maria del Naranco y San miguel de Lillo. Estos dos templos, construidos por Ramiro I en el siglo IX, se encuentran en perfecto estado de conservación y son objeto de los flashes de todo el que visita Oviedo.
Santa Maria del Naranco

 

Santa Maria del Naranco fue declarado Monumento Nacional en 1885 y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1985.

Se cree que una de las funciones de este edificio fue la de Salón real, dónde se celebrarían actividades del gobierno de la época, aunque poco después de su construcción ya empezó a utilizarse como iglesia.
En el interior se encuentra un altar que pertenecía a San Miguel de Lillo y en el cual se encuentra la inscripción que confirma la fecha de la construcción de Santa Maria del Naranco: el año 848.
Por su parte, San Miguel de Lillo se encuentra sólo unos metros más arriba, y es otro de los templos de camino a la cima de Oviedo. También mandada construir por el rey Ramiro I, se edificó unos años antes que su vecina Santa Maria del Naranco pero, a diferencia de esta, su estado de conservación es mucho peor. A pesar de las reparaciones que se le hicieron en 2011, la fachada se encuentra muy dañada.
Subir caminando es una opción, pero si subís en coche, casi en la cima, a 600 metros de altura, hay unos merenderos dónde aparcarlo. Desde estos merenderos se puede subir hasta el Sagrado Corazón de Jesús, el Cristo del Naranco, una estatua de enormes proporciones que observa con detenimiento toda la ciudad. La escultura se construyó en 1950 y simboliza a Jesus abrazando y protegiendo la ciudad de Oviedo. Es también un icono que refleja la religiosidad de la ciudad. En el pedestal de la misma vemos la conocida Cruz de la Victoria, que representa la historia de Oviedo y Asturias.

 

Sagrado Corazón de Jesús
Definitivamente un lugar que vale la pena visitar si os acercáis hasta el Principado de Asturias y concretamente hasta su capital, la bella ciudad de Oviedo.
Desde la cima de Oviedo
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2 Comentarios

  1. Muchas gracias por tu comentario Susana! Sí, para mi gusto ambas ciudades tienen algo especial. Una en verano, la otra en invierno. Hay que disfrutarlas las dos!:)

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