Bajo la mirada de mis superhéroes favoritos, cruzo la puerta de entrada al recinto donde se celebra la Semana Negra de Gijón. Siempre voy con la predisposición de comprarme un libro de novela negra, y luego lo que surja.

Tiendas de libros procedentes de numerosos rincones de España, restaurantes y establecimientos de comida típicos, bares y discotecas dónde quemar la noche, la noria gigantesca junto con numerosas atracciones donde disfrutan los más pequeños, puestos de ropa y accesorios donde hacer alguna compra interesante.
Vista del recinto de la Semana Negra de Gijón desde la noria.
En el ámbito cultural, se escribe todos los días un periódico llamado A quemarropa, donde se informa de los actos que se hacen durante la jornada: presentaciones y firma de libros, conciertos en directo y charlas didácticas.


La sombra de la crisis está presente en la gente, que compra con los ojos más que con el dinero. También muchos libros, periódicos, cómics y juegos hablan y critican la situación actual económica del país. Todos los años me doy cuenta de que los puestos de libros se sustituyen por bares, que la artesanía se sustituye por falsificaciones de marcas caras y que los restaurantes y las atracciones son las de siempre.
Me subo otro año a la misma noria y deseo que está tendencia cambie y torne de nuevo a lo que era: un lugar de encuentro entre escritores, libreros y lectores donde las horas vuelen hablando de libros.
Autor

Escribe un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está aceptando nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies