Durante el #bcnTBharo tuvimos la oportunidad de conocer de primera mano tres de las bodegas más importantes de Haro, en La Rioja. Gracias a Pedro y Sandra de Apartamentos con Encanto Señorío de Haro, ampliamos nuestros conocimientos del mundo vinícola y realizamos un agradable paseo entre los vinos más destacados de la región.



Haro, el referente


Haro, en La Rioja, es uno de los referentes vinícolas en España. Esta población está estrechamente ligada a la fabricación del elixir de los dioses desde que en el siglo XIX la epidemia de filoxera afectó a los viñedos franceses y se tuvieron que buscar nuevas regiones para continuar con su labor. Haro fue el lugar donde se trasladó este mercado y que poco a poco fue expandiendo la industria de vino de Rioja.



Martínez Lacuesta, familia y vinos
Nuestro recorrido por las bodegas de Haro empieza en Martínez Lacuesta, una bodega con 107 años de historia familiar dedicada al vino y a la comercialización del mismo. Sus 16.000m2 hacen casi imposible recorrerse todos y cada uno de los rincones del espacio, aunque sí los más relevantes. Este recinto está dividido en cuatro grandes zonas: el edificio de crianza y elaboración del vermut, la zona social (tienda, oficinas, recepción), la zona de elaboración y la de producción. En esta bodega se producen un millón de botellas de vino anuales. 

Exterior de Martínez Lacuesta

 

Martínez Lacuesta es todo un referente en el mundo vinícola de La Rioja y de Haro. Hasta 2007, su bodega se ubicaba en el centro de Haro, pero la trasladaron a las afueras para el mejor acceso de turistas y visitantes. En conjunto, un complejo arquitectónico cómodo de visitar, que cuenta con las tecnologías más modernas, muy atractivo y accesible. 

La sala de barricas de roble de Martínez Lacuesta
El Vermouth Lacuesta

 

Lecea, presente y pasado
Las Bodegas Lecea, en cambio, son un viaje al pasado, a la elaboración del vino más tradicional. Su dueño, Luis Alberto Lecea, es el propietario de algunas de las bodegas subterráneas del barrio de las Cuevas en el Cerrillo de Verballe, un lugar donde se ubican unas 350 bodegas, todas excavadas en la roca y bajo las casas. 

Los participantes del #bcnTBharo junto a Luis Alberto Lecea

 

Las bodegas de Lecea son del siglo XVI, aunque poco a poco las está reformando para continuar con la elaboración de su vino. Su producción, algo más modesta que Martínez Lacuesta, es de 100.000 botellas, de las cuales sólo 10.000 son su producto estrella, Corazón del Lago, un vino que se produce  de forma tradicional: vendimiando la uva a mano, dejándola fermentar y pisándola hasta escurrir el líquido.

Las barricas de bodegas Lecea, en las “cuevas” excavadas en roca

 

En Lecea hacen honor a la gran combinación de la modernidad y la tradición, incorporando nuevas técnicas sin olvidar las antiguas y atrayendo a un público joven a que conozcan de cerca la producción del vino más ancestral.
Gómez Cruzado, calidad por encima de cantidad
Gómez Cruzado es nuestra tercera y última parada en este paseo entre bodegas en Haro. El mejicano Ángel Gómez de Arteche, duque de Moctezuma, fundó esta bodega en 1886 para la elaboración de su propio vino. Esta bodega se encuentra en un enclave único y muy importante para el sector vinícola en Haro: la zona de la estación. 

Las barricas de las bodegas Gómez Cruzado

 

Con la filoxera pisándole los talones a los franceses, decidieron que la zona de la estación en Haro era el mejor lugar donde ubicar sus bodegas, ya que les permitía una excelente conexión terrestre con el resto de España y con Francia. A principios del siglo XX, Haro era una de las ciudades españolas más importantes a nivel económico, y eso la situó la primera en la carrera por la electricidad: Haro y Jerez, fueron las primeras villas españolas en tener luz en 1980.
Gómez Cruzado es desde 2003 propiedad de la familia Baños, que se encargaron de la reforma de las instalaciones. Se trata de una bodega que produce unas 200.000 botellas anuales y que, aunque podrían producir el doble, prefieren reducir sus números en pro de la calidad. 

El enólogo David González Marcos sirviendo el vino de las bodegas Gómez Cruzado

 

El futuro del vino en España
El mundo del vino en España ha pasado a un segundo plano en los últimos años. Mientras que en Francia se consumen alrededor de 45 litros de vino por persona y año, en España son 12 litros y bajando. Y es que si volvemos la vista atrás, el vino solía formar parte de nuestros alimentos cotidianos, y ahora es considerado un lujo, el complemento de una comida de domingo, el brindis en una celebración.
Una tradición muy de nuestra tierra que no se ha cuidado ni se ha sabido transmitir a las generaciones más jóvenes, que se han decantado por la cerveza y su elaboración. David González Marcos, enólogo de las bodegas Gómez Cruzado, coincide en esta teoría pero se muestra positivo: “la gastronomía ‘slow’ está volviendo, y con ella, el vino”. 
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1 Comentario

  1. Haro lleva el vino en su ADN y quedó claro en cada una de las bodegas por el orgullo con el que nos recibieron, nos hablaron de sus productos y nos descubrieron el proceso de elaboración. Está claro que habrá que volver para seguir descubriendo las historias familiares que esconden cada una de las botellas. 😀

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