Lorena Zeballos, escritora invitada en el blog, lleva unos cuantos años moviéndose alrededor del mundo. En ocasiones por voluntad propia y otras por las circunstancias que se presentan en el camino. Ha pasado muchos años viviendo en España y hace dos años decidió volver a su tierra, Uruguay.

Hoy quiero invitarlos a conocer la capital de mi querido Uruguay: Montevideo.
Y es que a pesar de haber vivido muchos años en el extranjero hay cosas que solo se pueden disfrutar en esta ciudad tan plural y encantadora. ¿Me acompañan?

Historia y tradición

Si algo caracteriza a Montevideo es que los orígenes laten a pie de calle. En los inicios de la Ciudad, allá por el Siglo XVIII, la “Plaza Fuerte”, el corazón de la ciudad, estaba delimitado por grandes murallas custodiando una fortaleza que recibió el nombre de Ciudadela. Hoy en día se conserva la estructura que sostenía la Puerta de la Ciudadela lo que marca el inicio de uno de mis lugares favoritos de la ciudad: La peatonal Sarandí.
Plaza Matriz en La Peatonal
Fuente: Maximiliano Maccio
 
La Peatonal es un centro incomparable de cultura viva. Museos, cafés, patrimonio, artistas callejeros… Les recomiendo particularmente la Librería “Puro Verso”, un rincón cargado de historia donde no solo podrán comprar su lectura de viaje sino que además saldrán satisfechos, literalmente. Tiene un restaurante en el interior ¡Todo un lujo!
Librería Puro Verso, en Montevideo
Fuente: Turismo de Montevideo
Por otra parte, hablar de tradición montevideana incluye, intrínsecamente, a los Barrios Sur y Palermo. Al comenzar a expandirse la ciudad fuera de las murallas, estos dos barrios se convirtieron  en la cuna de la cultura afro-uruguaya. Allí, nació uno de los ritmos por excelencia de nuestra tierra, patrimonio de la humanidad: el candombe. 
Si vienen a Montevideo no pueden dejar de visitar estos dos barrios fuente de inspiración de libros, cuadros y canciones.

Modernidad

Si algo me gusta de Montevideo es que fusiona casi de forma imperceptible elementos modernos dentro de sus emplazamientos más tradicionales.
Pueden hacer la prueba visitando El Mercado Agrícola. Si bien la edificación data de principios del s. XX, y en 1999 fuera declarado Monumento Histórico Nacional, su interior ha sido remodelado por completo en los últimos años dando cabida no solo al mercado de hortalizas sino también a diversos emplazamientos de decoración, espectáculos y ocio. Me encanta la Matería que se encuentra en el interior. Fusiona el concepto de cafetería tradicional con el de tomar mate que es propio de la cultura uruguaya.
La matería
Fuente: Turismo de Montevideo

Arte Culinario

Desde luego Montevideo no es una ciudad donde se pase hambre. El fuerte económico del país ha sido siempre la ganadería y, como es de esperar, la comida tradicional por excelencia es el asado. 
Para disfrutar de un asado inolvidable es obligatorio ir al Mercado del Puerto y de paso tomarse un “medio y medio” en la parrillada Roldós.
Mercado del Puerto
Fuente: Turismo de Montevideo

Debo advertirles, sin embargo, que esta opción es PURAMENTE turística. Y cuando digo esto es porque los precios no son para comer todos los días. Además, estamos esos que no somos muy amantes de la carne y encima nos cuesta gastar, esos que necesitamos una alternativa low cost.

La buena noticia es que hay alternativas. La mala es que low cost y Uruguay todavía no van de la mano. 
La pizza a la pala y el fainá (plato a base de harina de garbanzo) del bar El Tasende son la delicatessen buscada. No solo por la calidad sino también por el valor histórico del lugar. Desde 1931, este bar-pizzería ha sido espectador pasivo de las más diversas reuniones, el paradero predilecto de los intelectuales.

La gente

Sepan disculpar si suena pedante que una autóctona lo diga pero algo que suele atraer al visitante es la calidez de la sociedad uruguaya.
Posiblemente nuestra carta de representación sea el fútbol y quizás nuestros divergentes políticos pero desde luego creo que lo más lindo que tiene el Uruguay y, particularmente la ciudad de Montevideo, son esas tradiciones de padres a hijos que forman parte ya del día a día: Comprar el diario en el quiosco de la esquina y de paso traer 1 kg de bizcochos de la panadería del barrio; Ir al estadio Centenario el domingo porque juega tu equipo y al equipo hay que apoyarlo;  Comer parado (de pie) en un Carrito de chorizos (salchichas) porque aunque la salsa se escurra es el olor más rico del mundo… Y cuando cae la tarde preparar un rico mate, llamar a los amigos de siempre y bajar a la Rambla (paseo marítimo) a contemplar el más lindo anochecer.
¿Qué dicen? ¿Sale un viaje a Montevideo en las próximas vacaciones?
Finalmente les dejo una linda muestra de Montevideo. Las imágenes son del fotógrafo uruguayo Maximiliano Maccio. Gran profesional, mejor persona.
Pueden ver parte de su trabajo aquí y aquí
De noche en la rambla
Hotel Casino Carrasco
Palacio Legislativo
Avenida del Libertador

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