Los sábados a las 8 de la mañana suelen empezar los días más aventureros de nuestras vidas. Y este pasado fue uno de ellos. El objetivo era caminar por los preciosos montes del Concejo de Lena en Asturias, para disfrutar de la naturaleza y de las vistas que ofrece subir a las montañas más cercanas al cielo. En particular, el pico apodado como el Primer Castillín iba a ser el protagonista del día.
Macizo de Ubiña, con Peña Ubiña a la izquierda
El tramo que hicimos en coche desde Pola de Lena a Tuiza duró unos 45 minutos, dejando atrás bosques, pueblos encantadores y una de las mejores fuentes de agua de la región (la de Riospaso). Apagar motor, coger agua en la fuente y comenzar a caminar dirección al refugio de El Meicín, lo cual nos llevó una media hora. El camino fue fácil, con tramos de prado y piedras grandes que hacían la función de adoquines. A los pies de Peña Ubiña cogimos energía con unos cafés, huevos y beicon, al ritmo de música asturiana, entre conversaciones de chigre y bromas que acababan en risas.
Segundo desayuno en El Meicín
A las diez emprendimos el camino hacia el Primer Castillín al más puro estilo Reinhold Messner. Tras un rato, el campo y las vacas fueron sustituidas por un estrecho camino de tierra que subía en zigzag hasta el lateral de la montaña. Cada vez se veía el refugio más y más pequeño. Después de atravesar un par de pedreros llegamos a una planicie donde había pequeñas flores de alta montaña y numerosos neveros que conservaban nieve de hacía medio año. Fue en ese momento cuando el paisaje se convirtió todo en piedra. Pizarra gris y estrechos pasos daban la bienvenida a nuestro ascenso.
Diferentes momentos durante el ascenso
Por el camino nos encontramos con esta maravillosa ventana al mundo, desde la cual se lograban divisar hasta los famosos Picos de Europa. 
Ventana al mundo
Poco a poco la pendiente se hacía más abrupta, hasta el punto de utilizar las manos para agarrar los salientes de las piedras e impulsarnos hacia arriba. Pato, pico, pala y arriba. Uno de los momentos difíciles, aunque no el que más, es subir al pico. Se estrecha y se sigue estrechando. No mirar abajo ni a los alrededores es lo mejor que puedes hacer, hasta que te sientes en la cima. A 2200 m. contemplamos todos los valles, las nubes muy cerca, los demás picos y las tierras lejanas. #selfiecastillin es el tag para tu foto en las redes sociales.
#selfiecastillin
La bajada es más complicada que la subida. Cogerte a las piedras fijas, bajar de cara a la montaña y no mirar abajo. Tómate el tiempo que necesites. Descender en vertical, abrazar la montaña, bajar los pedreros deslizando. Disfrútalo.
Más tarde, tomando una cerveza en El Meicín esperando por un buen pote, echas la vista arriba y recuerdas con orgullo que una vez tú estuviste allí. Hoy y siempre.
Recuerdo imborrable de la primera vez
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1 Comentario

  1. Fue un placer pasar el día con Efrén y contigo, la siguiente a por el Segundu, jajajajja, ahora ya estás bautizado, ya eres parte del "Too pa´rriba"

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