A muchos les puede parecer que Pisa tiene “poco” que ofrecer porque “todo” se encuentra concentrado en una sola plaza. Nada más lejos de la realidad. Se encuentra concentrado en dos plazas! Al menos todo lo que es susceptible de ser visitado por su interés histórico.

Descubre este recorrido por Pisa, visita sus monumentos obligatorios y aprende un poco más de la ciudad.

Duomo de Santa Maria Asunta
Es uno de los edificios más significativos de la Piazza dei Miracoli, un recinto amurallado que alberga la torre de Pisa, el Duomo y el Baptisterio.Esta catedral fue diseñada por el arquitecto Buscheto y construida entre 1063 y 1064. El Duomo es buena prueba de que Pisa fue una ciudad que contó con presencia de mercaderes internacionales por su cercanía al mar. En su fachada y en el interior se aprecian elementos estilísticos diversos: clásicos, lombardo-emilianos, bizantinos y en particular islámicos.

Duomo de Santa Maria Asunta, con la torre de Pisa detrás y el Campo Santo a la izquierda.
Fuente: Carla Llamas, La Maleta de Carla

 

Una de las curiosidades en lo que se refiere a la construcción de esta catedral es que mientras se construía esta, a su vez se iniciaba la Basílica de San Marcos en Venecia, por lo que se dice que hubo cierta rivalidad por ver quién realizaba un trabajo más bello.
Precio: 2 euros
La torre de Pisa
La torre de Pisa es lo primero que vemos cuando llegamos a la Piazza dei Miracoli. 
 
La torre de Pisa
Fuente: Carla Llamas, La Maleta de Carla

Esta torre, característica por su inclinación, es el símbolo de Pisa y data del siglo XII, del año 1173. El diseño fue atribuido durante mucho tiempo a los Vasari, pero se cree que también intervino en su construcción Gerardo di Gerardo.

Si habéis estado en la Toscana, muchas de sus torres tienen escaleras de madera y no suelen ser de mármol. En este caso se utilizó este material porque se esperaba que la clase alta visitase la torre y debía ser lo más sofisticada posible.


¿Por qué está inclinada la torre de Pisa? Muy sencillo: durante la construcción del tercer aro o círculo del edificio, el peso en las bases era tal que la estructura empezó a ceder. Por esa razón se frenó la construcción y se continuó en 1275. El peso de la torre se suma a la condición del suelo debajo del Campanario. Una parte de la torre está construida sobre terreno pantanoso, mientras que la otra se apoya sobre un terreno más arenoso, haciendo así que esté más desnivelada. No han servido de nada los esfuerzos de muchos arquitectos por enderezarla porque ahí sigue, haciendo las delicias de los turistas y sus fotografías.
En 2001 la torre volvió a abrir sus puertas de nuevo al público y se puede visitar, aunque os recomiendo que investiguéis si abre cuando vayáis a Pisa, porque a veces cierra por trabajos de mantenimiento.
Uno de las curiosidades más interesantes de esta torre, a parte de su obvia inclinación, es que fue desde esta torre desde donde Galileo Galilei hizo sus experimentos para estudiar las ecuaciones sobre la caída de un objeto o cuerpo y elaborar su teoría de la gravedad.
Precio: 15 euros
Baptisterio
Está situado frente al Duomo de Santa María Asunta y dedicado a San Juan Bautista. Es el baptisterio más grande de Italia por su perímetro de 107 metros. A su vez, es uno de los más antiguos. Su construcción empezó en el siglo XII pero no acabó hasta dos siglos más tarde.
El arquitecto que empezó su construcción en estilo románico es conocido como Deutestalvet. Su nombre está gravado en un pilar en el interior como Diotosalvi magister. Aunque se empezó en estilo románico, la logia, la planta superior y la cúpula fueron añadidas posteriormente en estilo gótico por Nicola y Giovanni Pisano y Cellino di Nese.
Piazza dei Miracoli: Campo Santo, Baptisterio, Duomo y Torre de Pisa
Campo Santo
Más que un cementerio es un edificio histórico y muy bello que también forma parte de la Piazza dei Miracoli. Aunque no es lo más visitado en esta plaza, solo hay que ver su arquitectura y su belleza para desear entrar. Su nombre proviene de la creencia de que fue construido alrededor de tierra sagrada traída de Jerusalén. La leyenda dice que los cuerpos que allí se enterraban se descomponían en 24 horas.
600 lápidas ocupan este cementerio, muchas de ellas grecorromanas. Los muros de las galerías más bien podrían pertenecer a un museo de arte, ya que se cubren con frescos de la segunda mitad del siglo XIV y del siglo XV, de artistas como Benozzo Gozzoli, Taddeo Gaddi o Andrea di Buonaiuto.
Entrada al recinto amurallado
Piazza dei Cavalieri
Esta es la segunda plaza en la ciudad de Pisa que bien merece una visita si pasáis por allí. Está fuera del recinto amurallado pero muy cerca. Recibe su nombre en honor al Orden de los caballeros de San Stefano, una orden religiosa y militar.
Esta plaza fue, en la época medieval y durante el renacimiento, el centro de las decisiones políticas. Está rodeada de antiguas construcciones y edificios significativos que hoy en día pertenecen a la Universidad de Pisa y a la Scuola Normale Superiore, por lo que están abiertos al público.
El Palazzo dei Cavalieri es la oficina central de la Scuola Normale Superiore. Cabe destacar su fachada, que estuvo a cargo de uno de los grandes en la historia del arte: Giorgio Vasari.
Piazza dei Cavalieri
Fuente: Aventura Italia
Palacio del Orologio
El Palacio del Orologio o palacio del Reloj en español es uno de los edificios más destacables en la Piazza dei Cavalieri. Merece una mención a parte por la historia del mismo. Es una construcción de estilo medieval que, durante su reconstrucción, incorporó la “torre del hambre”. Se dice que en esta torre murieron de hambre algunos miembros de la nobleza acusados de apoyar a enemigos de Pisa.
El palacio actual es diferente al que era originalmente. Entre 1605 y 1608, como resultado de la unión de los dos edificios próximos a través de un arco con un reloj, el palacio adoptó la forma actual, según el diseño de Giorgio Vasari. A pesar de esto, el perfil de la torre sigue siendo reconocible.
Tanto si solo os acercáis a Pisa como si vuestra opción es un tour por la Toscana, esta ciudad puede verse en uno o dos días como máximo. Alejaos del centro si lo que queréis es comprar algo a buen precio, y sobre todo para comer. Los restaurantes normales son caros, los buenos carísimos y comer barato es factible, pero no os esperéis gran cosa. Al menos esa fue mi experiencia. Probablemente no es la ciudad más bella de la Toscana, pero no podréis pasar sin visitarla.
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