Núria y Juanjo, psicóloga e informático respectivamente, pero por encima de todo, viajeros.
“Hay que viajar sin miedos ni vergüenzas”

Nuria y Juanjo no son unos viajeros cualquiera. En el #TBMGijón, el encuentro anual de bloggers de viaje, nos taparon los ojos y nos enseñaron a viajar a su manera, prescindiendo de la vista, dandole mucha importancia al resto de sentidos y demostrando que todos podemos viajar y que, aunque haya barreras, las peores son las que se pone uno mismo.

Juanjo y Núria en el Palacio real de Bangkok

¿Cuánto hace que viajáis y qué os empujó a hacerlo?

Juanjo: Siempre me ha gustado viajar, y desde muy pequeño lo he hecho con mi familia. Sin embargo, si tengo que pensar en un momento en concreto,, fue desde que me independicé y me fui a vivir solo a Madrid, hace más o menos unos siete años. Ahora que estamos Núria y yo juntos, se han quintuplicado las ganas de viajar (es contagioso), y nada más acabar nuestra última escapada, ya estamos pensando cómo ir montando la próxima.
Núria: yo viajo desde muy pequeña, tan pequeña que ni me acuerdo. Mis padres, especialmente mi madre, siempre han sido muy viajeros y nos han inculcado desde pequeños esta pasión.

He ido a muchos sitios con mi familia, pero además con mis amigos también y desde que estoy con Juanjo, he tenido la suerte de seguir viajando, ya que él igual que yo, es un amante de los viajes y las nuevas experiencias.

Junto al árbol de la sidra, en Gijón, durante el #TBMGijón

Aunque las ciudades cada vez son más accesibles, queda mucho por hacer. ¿En qué deberían invertir para hacerlas accesibles para personas ciegas? 

Sobre todo lo que más nos preocupa son los semáforos, cuando los semáforos no son sonoros y hay que cruzar, es toda una odisea con un final incierto.
Otras cosas que estaría bien mejorar serían las barreras arquitectónicas, aceras estrechas, farolas en medio de la calle…, el transporte público especialmente los buses, que en muchos lugares no anuncian las paradas.
Otro fenómeno que cada vez se está extendiendo más, es el de los coches eléctricos. Nos parece una idea genial ya que es energía limpia, pero ¡por favor! ¡si el coche no hace ruido, no sabemos si se nos está echando encima!

¿Qué tiene que tener un destino para que lo escojáis como futuras vacaciones?

Básicamente que nos proporcione experiencias fuera de lo cotidiano. Sitios en los que ver cosas interesantes, nuevas culturas, costumbres, gastronomía, historia, mitología…

A la hora de planificar el viaje, ¿qué necesitáis para que sea accesible?

Depende del lugar. Si es una ciudad en la que entendemos el idioma, lo más importante es que tenga una buena infraestructura de transporte público para poder desplazarnos de un sitio a otro.
En caso en el que no dominemos suficientemente bien el idioma o directamente no lo entendamos para nada, preferimos contratar un guía para que nos acompañe durante nuestro viaje.
También pesa mucho en la decisión sobre todo si vamos a ir sin un guía contratado, el hecho de poder llevar o no a nuestros perros guía.
Núria, Juanjo y la guía

¿Alguno de estos requisitos suele suponer un incremento en vuestro presupuesto?

Por supuesto, los guías siempre son caros y normalmente no les suele gustar que nos añadamos a grupos ya formados, aunque nosotros asumamos la responsabilidad de lo que pueda sucedernos y estemos dispuestos a firmar una renuncia de responsabilidades hacia la agencia, ellos se niegan e insisten en el guía privado.

En vuestra vida cotidiana vais con un perro guía cada uno. Pero a algunos destinos no os los habéis llevado y contáis con un guía en el destino que os acompaña. Contadnos como hacéis este trámite, en qué país lo habéis tenido que hacer y qué tal os ha funcionado. 

Siempre hemos contratado al guía desde nuestra propia ciudad hablando con la agencia. Tanto ellos como nosotros, siempre hemos sido muy específicos a la hora de concretar nuestras necesidades. Es decir, necesitamos un guía que nos acompañe en todas las salidas, incluso en los días que en el programa se especifica tiempo libre.
El procedimiento depende de si vamos o no con los perros. Si vamos con ellos, simplemente seguimos al guía y no hay mayor complicación, sino, tenemos que contarles como nos manejamos y superar algunos miedos que siempre les provoca al principio tener que guiar del brazo a dos ciegos.

Por lo pronto hemos ido con guías a Praga, Indonesia y Tailandia. En Praga con los perros y en los otros dos lugares sin ellos.

En el Montseny con Bella, el perro guía de Núria

¿Cuál es el destino más accesible que habéis visitado o en el que os habéis sentido más cómodos?

La verdad es que es una pregunta difícil de responder. Haciendo un ejercicio de memoria, creemos no equivocarnos si de los sitios que hemos visitado, algunas ciudades españolas, son las más accesibles que recordamos. En otros lugares siempre hay aspectos más o menos accesibles pero en una visión global, no consideramos que ningún sitio tenga una notoria accesibilidad.

¿Y cuál es el que menos?

Quizá Bali y en concreto Ubud, tuvimos que hacer peripecias con nuestra guía para poder pasear por sus calles y no destrozar ningún pequeño altar de ofrendas o pisar a alguien que estuviera sentado tranquilamente de cháchara o derribar alguna de las miles de motos que había por ahí aparcadas. Eso sin contar con el pavimento que estaba curiosamente asfaltado, el que lo estaba.

Y claro, ríete tú de semáforos sonoros, o hasta de semáforos!

Juando y Núria en Bali

En unos meses os sumáis al colectivo de papás viajeros, ¿cómo afrontáis este nuevo reto, seguiréis viajando? Y si es así, ¿cómo lo haréis? 

Claro que seguiremos viajando, y más ahora que hemos visto que hay todo un colectivo de bloggers viajeros con niños del cual vamos a aprender muchísimos trucos.
El reto lo afrontamos con muchísima ilusión y algo de miedo, para que nos vamos a engañar. Siempre impone ir con un bebé, así que imaginaos nosotros que iremos con nuestro pequeño más dos peludos de 4 patas.

¿Qué consejo le daríais a alguien ciego que no se haya animado a viajar todavía?

Que se quiten los miedos y las vergüenzas, que como bien dice el refrán, preguntando se llega a Roma, o vaya, a Indonesia tranquilamente, y que se planteen sus capacidades para decidir la manera más adecuada para ellos de organizar y realizar su viaje.

Montando a caballo

 ¿Qué aparatos electrónicos lleváis con vosotros a un viaje y cuales son las aplicaciones más útiles?

El iPhone y el iPad son nuestros compañeros inseparables de viaje, son como nuestra navaja suiza electrónica.
Una de las aplicaciones que más usamos sin duda, es el gps y una aplicación que tomando una foto y mandándola, te dice lo que estás fotografiando (TapTapSee).
También por supuesto usamos whatsapp, twitter y otras aplicaciones para mantenernos comunicados con nuestra gente y compartir nuestras experiencias.
Y no nos olvidemos del audioboo, una aplicación para grabar audios que luego mandamos por twitter para que la gente pueda hacerse una idea de lo que estamos viviendo, vaya, como un instagram sonoro.

Y luego, está el freak informático que se informa para comprarse tarjeta sim del lugar al que vayamos a viajar, para tener conectividad internet en todo momento, por si las moscas.

En Bali

Contadnos una anécdota que recordéis. 

Núria: uy! Podría contar muchas anécdotas: por ejemplo yendo con mis amigas de viaje a Istanbul, terminaron por conocerme casi todos los vendedores del mercado de las especias, se dedicaban a obsequiarme con frutos secos, delicias turcas y el más divertido, un hombre que me regaló un afrodisiaco y se empeñaba en hacerse fotos conmigo.
Realmente en los países árabes que he visitado, Turquía, Egipto y Marruecos me han tratado muy bien, no sé si porque tienen mucho respeto a la discapacidad o por qué exactamente pero han sido muy dulces y muy obsequiosos también, para que negarlo, y claro, a una que le gusta que la mimen…
También en Istanbul, nos pidieron que lleváramos a Barcelona una caja de delicias turcas para un amigo de uno de los chicos que nos orientó por el gran bazaar, y nosotras que habíamos comprado también cajas, empezamos a agobiarnos creyendo que quizá nos iban a colocar droga o vete tú a saber y a pensar que si sabían dónde estaría nuestro hotel, así que mis amigas decidieron marcar las cajas de nuestros dulces. Confieso que primero no dije nada y tampoco me gustó que nos quisieran hacer llevar la dichosa caja pero viendo como se iban poniendo mis amigas, al final me pareció hasta cómico, me reí mucho con todo ello, quizá yo sea una inconsciente pero ni se me pasó por la cabeza que fueran a encontrar nuestro hotel y a cambiarnos las cajas.
En Rovaniemi en la Laponia finlandesa cuando fuimos a ver a Santa Claus pudimos hacernos una foto con él mi Bella y yo, la primera perra guía que visita a Santa!
En nuestra luna de miel, en Bali nuestra guía interpretó que tenía que quedarse con nosotros en todo momento, y eso significó que incluso en nuestro ratito de descanso en el hotel, ella se instaló en el jardín de la habitación en la tumbona y allí estuvo, disfrutando de la piscinita y la calma.
O en Tailandia, nuestro guía a quien le hacía mucha gracia esto de que fuéramos con el bastón y decidió hacerse pasar por ciego, se puso sus gafas de sol, cogió nuestro bastón y no veas como reía viendo las expresiones de la gente cuando haciéndose pasar por ciego, iba guiando a dos ciegos más. La verdad es que nosotros reímos muchísimo también.
Juanjo: Estábamos en Java, desayunando en el hotel antes de comenzar nuestra ruta. Le había pedido a nuestra guía, que desayunaba con nosotros, que me trajera un vaso de agua. Ella me lo trajo, y se fue a buscar su desayuno. Mientras estaba fuera, busqué el vaso, y bebí un trago. Cuando la guía volvió, y yo iba a darle un segundo trago al agua, me dijo:
– ¡no!, eso no es el agua
– ¿Cómo que no, si ya le he dado un trago?
– Eso es un pequeño jarroncito con florecillas flotando que han puesto en la mesa de adorno…

El dichoso jarroncito era igual que un vaso de agua, y os aseguro que cuando me tomé el agua de las flores, ninguna me hizo cosquillitas. ¡Y el agua estaba buenísima! Así que… con lo paranoico que era yo con el agua para evitar ponerme malo, y fue un ¡zas! en toda la boca 😉

Si queréis seguir sus aventuras viajeras, no os perdáis sus blogs:

http://www.namida.es
http://juanjo.co

Autor

8 Comentarios

    • Gracias a ti María! La verdad es que nos dieron una gran lección y yo he disfrutado mucho haciendo la entrevista!
      Un abrazo!

  1. Bona entrevista , quins cracks! Són tot un exemple per a molta gent cega que té por a viatjar, les ganes per davant de tot! Felicitats Núria i Juanjo pels viatges que feu, Bali devia ser com una gincama! 🙂

    • Doncs si nois, la veritat és que son, per davant de tot, dos persones i dos viatgers com deu mana! I un gran exemple de superació, si senyor!

      Una abraçada!

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