En mi paso por la provincia de Teruel pude conocer la ciudad de Teruel y disfrutar con sus amantes y su arquitectura. En Albarracín descubrí el que dicen es el pueblo más bonito de España. Y la última parada fue en Mora de Rubielos, un lugar tranquilo, pacífico y, al igual que en todo Teruel, lleno de historia y edificaciones dignas de mención.
Mora de Rubielos desde la muralla
Mora de Rubielos sobresale en el paisaje por su castillo y su muralla. Justo después del amanecer apetece subir a la muralla y contemplar el pueblo. Las vistas quitan el aliento, no solo por la sensación que da estar subido en una edificación con más de 8.000 años de antigüedad, sino por la belleza del paisaje, por lo impresionante del castillo de Mora de Rubielos y la sierra que lo rodea.
Paseando sobre la muralla
Vistas del castillo y la catedral desde una de las torres de la muralla
En Mora de Rubielos se construyeron dos murallas, y algunas de las puertas de las mismas se encuentran dentro de la localidad.
Una de las puertas de la antigua muralla
El castillo dicen que es de lo mejor de Aragón. No sé si será de lo mejor, pero seguro que es de lo más grande. Lo construyeron los Fernández de Heredia, una de las ocho grandes casas de Aragón, en el siglo XIII.
Escudo de la familia Fernández de Heredia
Además de ser residencia de esta familia, fue posteriormente convento franciscano, cuartel de la Guardia Civil e incluso cárcel del distrito. De hecho, se puede acceder a las antiguas mazmorras del castillo que aun conservan parte de las antiguas celdas.
Al fondo, parte de una antigua celda.
Por la desamortización de 1835 se hizo bien municipal y cien años más tarde, en 1944, se declaró Monumento Nacional por decreto. 
En los años 70 fue restaurado y hoy vuelve a ser una delicia del gótico mediterráneo digna de admirar.
En el castillo hay un patio cuadrangular de enormes dimensiones que es el centro de todo el recinto. No se puede acceder a ninguna de las salas sin pasar por el patio.
Patio rectangular del castillo
En la antigua armería, además, se ha montado un pequeño museo etnográfico con utensilios de la época donados por ciudadanos.
Una pieza del museo etnográfico

 

Junto al castillo se encuentra la Ex-colegiata de Santa María, otra de las edificaciones más significativas de este pequeño municipio. En un principio esta iglesia se encontraba unida al castillo por parte de la muralla que rodeaba el pueblo, aunque fue destruido para dar paso a la carretera.
Se trata de una obra de estilo gótico que destaca por tener solo un espacio central y no estar dividida por columnas. La anchura de esta nave principal, que mide 19 metros, sólo es superada por la Catedral de Girona.

Ex-colegiata de Santa María

 

Interior de la iglesia

 

Uno de los elementos decorativos que más destacan en esta bella iglesia es un relieve sobre el altar principal, tallado sobre la misma piedra de la pared.
Relieve de Jesús crucificado
Además de la arquitectura, Mora de Rubielos destaca también por su gastronomía, como todo Teruel. Los jamones, embutidos y dulces típicos son productos muy reclamados en la localidad. Son típicos los rollos embusteros y los Sueños de Teruel.
Rollos embusteros

 

Sin duda este pequeño pueblo me robó el corazón. Disfruté cada paso que di por sus calles y cada persona que conocí. Me sorprendió ver turistas no españoles, pero a la vez es una satisfación que gente de fuera venga a conocer rincones tan maravillosos de España. 
Autor

2 Comentarios

  1. Estuve de campamento entre Mora de Rubielos y Rubielos de Mora y te puedo asegurar que fue una locura lo de los nombres de los pueblos… El médico estaba a unas horas en un pueblo y a otras en otro y teníamos medio campamento malo y nunca sabíamos donde estaba cada pueblo…

Escribe un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está aceptando nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies