La primera vez que fui consciente de la basura que generaba fue cuando me independicé. Entre el Becario y yo podíamos llenar una bolsa de plásticos en un día. Empezamos a documentarnos y a darnos cuenta de que el plástico es uno de los mayores problemas medioambientales a los que nos enfrentamos día a día. 

Y es que es irónico que la mayoría de artículos que tienen una vida útil muy corta, vienen envasados en un material que tarda en biodegradarse un montón de años.

Conocí las historias de Vivir sin Plástico, Lauren Singer, Be Zero Waste girl y Going Zero Waste. Empecé a seguir al Colectivo Hola Eco, a Hervidero de Ideas, a Esturirafi y a Vaya Consumismo. Para mi, toda esta gente son héroes. Hacen que algo que te han dicho que es imposible parezca hasta fácil. Buscan soluciones a cosas que están tan integradas en nuestro día a día que ni nos las planteamos ni las cuestionamos.

Inspirados por todas estas historias nosotros también empezamos a hacer pequeños cambios en nuestro día a día para evitar residuos de un solo uso. Ahora queríamos dar un paso más allá y trasladar esos cambios al viaje. Así que te voy a contar 10 formas de reducir residuos en tu viaje o lo que es lo mismo, lo que llevo en mi maleta para evitar residuos de un solo uso cuando estoy de viaje.

Vas a ver que son 10 cosas que puedes hacer tú también sin despeinarte. Que estos serán cambios que a ti te supondrán quizá algo de dinero pero SÚPER POCO ESFUERZO y un descansito al planeta, que buena falta le hace. ¡Vamos allá!

1. Botellas de agua reutilizables

Especialmente en países en los que el agua del grifo es potable, como en Estados Unidos, llevar tu propia botella de agua debería ser obligatorio. Ya os conté todo lo que me ahorré en Nueva York llevando mi botella, y debería ser siempre así. Entiendo que hay países en los que puede que no sea posible rellenar tu botella, pero si lo es, ¡no hay excusa!

Lo ideal son las botellas de cristal, pero para viajar no las recomiendo porque el cristal pesa más que otros materiales. El acero inoxidable no libera componentes tóxicos, es resistente, higiénico (no coge olores) y dura muchísimo. Es más caro que el aluminio, pero este último si que desprende tóxicos.

A nuestro próximo viaje vamos a llevar botellas de la marca Klean Kanteen. Hemos leído que son de las mejores del mercado y, aunque no son económicas, en dos meses de viaje ya las hemos amortizado de sobras. Pensábamos que en Asia iba a ser complicado encontrar lugares donde rellenarlas y, de momento, no hemos tenido apenas problemas. Siempre encontramos una fuente con agua potable o en los lugares donde nos alojamos disponen de dispensadores de agua.

Las tienen en algunos Natura (no todos los tamaños) y también en la tienda online de Sin plástico. 

Botella reutilizable
Botella reutilizable de acero inoxidable
Rellenando botella agua Klean Kanteen
Rellenar las botellas suele ser fácil prácticamente en todas partes. En los aeropuertos suele haber fuentes con agua potable.

2. Bolsa de tela

En nuestro día a día siempre llevamos una bolsa de tela con nosotros para evitar coger bolsas de plástico en el supermercado. Vamos a trasladar esto al viaje. No ocupan nada, son súper prácticas y las utilizamos para todo.

Las bolsas de plástico no son necesarias para nada, se fabrican a partir de petróleo, tardan entre 150 y 1.000 años en descomponerse y muchas de ellas acaban en el mar (y en el estómago de nuestros vecinos marinos).

3. Pajitas de plástico

Este es uno de los descubrimientos más recientes que hemos hecho. Creo que fue a raíz de este artículo en el blog de Vivir sin plástico. No recuerdo una vida sin pajitas. Mi hermano utilizaba una o dos a diario con su pequeño tetra brick de zumo. Yo habré utilizado cientos en cocktails, smoothies y vasos de agua con hielo. Y hoy en día, que se han puesto de moda más que nunca las bebidas para llevar, ¡todas llevan pajita! Y nunca me había parado a pensar a dónde van a parar estos plásticos que utilizamos no más de 15 minutos. ¿se reciclan?

Lo cierto es que las pajitas de plástico, por su tamaño y su forma, no suelen reciclarse. Acaban tiradas en el suelo, en la arena de la playa o en la nariz de alguna tortuga.  Preocupados por este tema descubrimos las pajitas de acero inoxidable.

Este cambio puede parecer algo más incómodo porque no es muy normal llevar una pajita de acero inoxidable en el bolso por si te tomas un granizado en la heladería del pueblo. Pero creedme, yo llevo dos meses haciéndolo y no cuesta nada. No pesa, no ocupa nada de espacio y la satisfacción es muy muy grande.

De viaje también las estamos utilizando y estamos muy contentos con el resultado. En Asia ponen pajita a todo, así que hay que estar muy atentos para que el camarero o camarera entienda eso de ‘no straw’ y listos!

Yo las compré en la tienda online SinPlastico

Pajita de acero inoxidable
Llevamos la pajita de acero inoxidable a todas partes. No pesa nada y es muy práctica.

4. Cubiertos

A estas alturas quizá estés pensando que nuestra maleta o mochila de viaje va a parecer el bolso de Mary Poppins pero no. Si algún día decides hacer alguno de estos cambios verás que no son para tanto. El tema de los cubiertos lo aprendimos en Estados Unidos. Estábamos hartos de ir a comer a cualquier sitio, pedir algo para llevar y que nos dieran cubiertos de plástico.

Así que decidimos comprarnos unos cubiertos y empezar a rechazar los de plástico.

Este verano, he trasladado esta práctica a las cucharillas de los helados. Si tomo el helado sentada en la heladería, simplemente pido que no me pongan cucharilla de plástico, sino que me pongan una de las que tienen para el café. Y siempre llevo una cucharilla conmigo por si pido el helado para llevar.

Para viajar por Asia llevamos unos palillos reutilizables porque en muchos lugares ponen palillos de usar y tirar envueltos en plástico.

5. Envases de comida

Esto es de lo más difícil que nos hemos encontrado en nuestros viajes. Cuando pides comida para llevar, suele ir en un envase de plástico espumado, también conocido como poliestireno.

La solución más fácil es evitar la comida para llevar que vaya en envases de plástico. Hay lugares donde te lo envasan en cartón o papel, según lo que pidas. La solución más responsable probablemente sea la de llevar un pequeño tupper de acero inoxidable en el que puedan ponerte directamente la comida. Hemos descartado la opción de llevar una tartera en nuestro próximo viaje por una cuestión de espacio, aunque no descartamos comprarla por el camino si vemos que la necesitamos.

Si en tu viaje te alojas en un apartamento y quieres cocinar intenta comprar en mercados locales en vez de en supermercados. En supermercados suele ser difícil encontrar productos a granel y, aunque los haya, siempre tienes que introducirlos en bolsas de plástico por normativa.

En el caso de bocadillos y sandwiches, hemos comprado un Boc ‘n’ Roll, un envoltorio reutilizable para evitar el papel de aluminio y otros residuos. Ya los hemos estrenado y son MUY PRÁCTICOS. Nos van bien para envolver alimentos y también los usamos de mantel. Encima ocupan poquísimo, no pesan nada porque son de tela y se limpian muy fácilmente.

Boc n Roll
Boc n Roll
Boc n Roll
Nuestros bocadillos bien empaquetados

6. Copa menstrual

Si todavía tienes dudas sobre la copa menstrual, olvídate. Hace unos meses que la utilizo y lo único que me pregunto es cómo no la empecé a utilizar antes. Le estarás ahorrando al mundo cantidades inhumanas de compresas y tampones y tú te estarás ahorrando bastante dinero también. Es un win-win en toda regla.

La copa me ha acabado de convencer para viajar. Es práctica, ocupa muy poquito y de lo único que me tengo que preocupar es de hervirla antes y después de usarla. Nada más.

Entiendo que pueda haber muchos tabúes o ideas extrañas sobre la copa. Así que te recomiendo este artículo escrito por la sexóloga Cristina Callao en el que te despejará todas las dudas.

7. Café para llevar

Es súper cool y súper trendy hacerse fotos con un café o uno de esos frapuccinos para llevar. Y entiendo que, en muchas ocasiones, es lo más cómodo o están muy ricos. Pero solo en Estados Unidos se utilizan unos 50 billones de estos vasos a diario. ¿no te parece una locura?

Personalmente no tengo ese problema porque no tomo café, pero sí tomo infusiones. Cuando trabajaba en oficina, me hacía la infusión al llegar a la oficina o antes de salir de casa. El Becario si que toma cafés, y en este caso simplemente ha optado por no cogerlos para llevar. A veces es tan fácil como decir ‘no’ y cambiar un hábito.

8. Jabones sólidos

Los champús comerciales suelen llevar una gran cantidad de productos químicos y siempre vienen envasados en plástico. Pasarse a champús sólidos es una medida positiva para el medio ambiente, para tu cuerpo y también para los viajes en avión.

Probablemente ya sabrás que en tu equipaje de mano no puedes llevar botes con líquidos de más de 100ml. Este problema se acaba cuando llevas champú y gel sólido, que además se suele poder comprar a granel.

La opción fácil es Lush, una marca que tiene una gran cantidad de jabones sólidos para todos los gustos y además tienen tiendas en muchas ciudades españolas. Los he probado y me convence su efectividad, pero creo que hay opciones más sostenibles y que utilizan productos más naturales.

9. Elabora tus propios productos

Si te paras a pensar, uno de los lugares donde más plástico generas es el baño. Todo viene envasado e incluso hay muchos cosméticos que tienen microplásticos entre sus ingredientes.

Por eso he intentado hacer mis propios productos, aunque me está resultando complicado. Las recetas son sencillas pero encontrar los productos base a granel no me ha resultado tan fácil. De momento he fabricado mi propio cacao de labios y mi propio desodorante. Sin químicos y sin generar residuos. También son sólidos, así que tampoco son un problema a la hora de viajar.

10. Recoge basura

No vale solo quejarse de la gran cantidad de basura que hay en nuestras playas o bosques. Tampoco vale decir que es responsabilidad de los servicios de limpieza o el ayuntamiento. Porque en muchos casos hay zonas fuera de cascos urbanos por las que los servicios de limpieza pasan de largo.

Si ves un plástico dentro del mar, sácalo. O una pajita en la arena, o una bolsa de plástico en la montaña. ¡no cuesta nada!

En Instagram hemos empezado un reto que se llama #ViajarSinPlástico para que compartáis con nosotros vuestras recogidas de basura en playas o montañas a través de Instagram Stories. Si lo hacéis, etiquetadnos para que podamos verlo! ¡nos hace mucha ilusión!

basura recogida en Miami Beach
Basura recogida en Miami Beach
A veces las bolsas de tela también nos sirven para recoger lo que encontramos por el camino 🙂

Para acabar, unos puntos que me parece importante destacar y que yo siempre tengo en mente:

  • Esto es un proceso de aprendizaje. Nosotros no lo sabemos todo ni pretendemos saberlo. Nos documentamos, observamos, nos cuestionamos todo y probamos a hacer pequeños cambios.
  • Somos conscientes de que hay otras cosas que contaminan muchísimo como la explotación ganadera, la industria textil o los vuelos en avión. Pero de eso no va este post.
  • No se trata de reciclar, si no de generar menos basura.
  • No se trata de tirar todo lo que tienes y reemplazarlo. En mi caso, este proceso está siendo muy lento y voy cambiando cosas poco a poco, buscando alternativas a lo que se me va rompiendo o desgastando. Si puedes repararlo, mejor que mejor 🙂
  • No siempre se puede hacer lo que uno quiere. A veces pides que no te pongan pajita y te ponen dos, a veces necesitas un café y te lo tomas para llevar. La cuestión es generar nuevos hábitos y menos residuos de forma constante.

No me canso de decir que este mundo tan bonito en el que nos ha tocado vivir, con tantos espacios naturales y animales bellos no puede ahogarse en nuestra basura. Quiero seguir viajando y descubriendo rincones del mundo en los que no haya residuos en cada rincón. Quiero aprender a bucear en un océano que no sea el basurero del ser humano. No quiero pensar que se van a extinguir especies porque las estamos matando con nuestra mierda.

Y creo que estas 10 formas de reducir residuos en tu viaje no son difíciles. Se pueden llevar a cabo sin gastar mucho dinero (y ahorrando a largo plazo). Y yo soy de las que sigue creyendo que si todos aportásemos nuestro granito de arena, seguro que conseguimos cambiar un poco el rumbo de las cosas.

Si ya os habéis iniciado en este camino y tenéis consejos, soy toda oídos. Si queréis compartir vuestros cambios con nosotros, nos encantará leerlos.

Algunos recursos audiovisuales:

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2 Comentarios

  1. Hola Carla! Por fin un ratito para entrar en tu blog, me ha atraído esta entrada y veo que las dos somos seguidoras de Esturirafi, qué bueno. Muy buenas tus ideas para minimizar residuos cuando viajamos. Nosotros ya viste que reutilizamos botellas de plástico de aquí y allá durante unos meses, aunque todo el mundo insista en que moriremos por los tóxicos, jeje. Quería añadir a tus ideas una más: viajar con un filtro de agua. Ahora los hay por menos de 20 euros (el mini sawyer por ejemplo) y no pesan nada, tienen una vida cuasi infinitiva así que la amortización está asegurada. Con un filtro podemos beber agua no solo de cualquier grifo, sino hasta de los charcos! Un abrazo y a seguir disfrutando del viaje.

    • Guapa! Qué ilusión verte por aquí! Pues sí, todas estas ideas las llevamos poniendo en práctica desde que empezó el viaje y, de momento, están siendo un éxito! Estamos muy contentos 🙂 Lo del filtro es una buenísima alternativa también! Eso sí, de momento en todos los hostels/airbnb que nos hemos han tenido filtros ellos mismos en el grifo, imagino que es más complicado cuando acampas y tal!

      Un abrazo pareja, seguid pedaleando!
      PD: Nos hemos venido a pasar un mes a Bali, si pasáis por aquí, silbad!

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